Dentro
de la formación de nuestros hijos es la de enseñarles a “ser responsables”.
Este valor se debe inculcar desde que los niños son pequeños y no cuando
empieza a tener problemas con ellos porque no ayudan en las tareas de la casa
ni tampoco cumplen con sus obligaciones personales.
Pero
muchos padres se preguntarán: ¿Qué edad debe tener un niño para empezar a
educar su sentido de la responsabilidad?
La
respuesta es: lo más pronto posible. En cuanto un bebé empieza a gatear, a
manipular objetos pequeños y a entender cosas sencillas del lenguaje hablado,
se le debe enseñar a que recoja sus juguetes o a que no toque ciertos adornos
de la casa.
A
medida que el niño va creciendo y de acuerdo a sus capacidades, se le debe
desarrollar la sensación de poder, para que se pueda apropiar de sí mismo. Esto
le dará confianza suficiente para desarrollar las tareas que le son asignadas.
En la medida que aumente su grado de capacitación y habilidades, serán
necesarias nuevas responsabilidades.
Inculcar
en los niños el valor de la responsabilidad es darles el mejor regalo de parte
de sus padres y educadores. Esta virtud les dará la capacidad de cuidar de sí
mismos y ser adultos responsables en su vida futura.
