No se equivoque con el mal uso del tiempo.


Hace algunos días converse con una chica de 15 años, esto me dijo “mi papá decía que no me hace falta nada, que me ha dado todo, que qué más puedo pedir… 

Y yo pensé: ojalá me hubiera preguntado alguna vez qué es lo que necesito, porque todo lo que me ha dado son cosas, pero su tiempo no, porque siempre está ocupado, trabajando”.

Darles tiempo a nuestros hijos es darle valor a su existencia y a su presencia en nuestras vidas. Darles tiempo y prestar atención a sus relatos, inquietudes e intereses es una forma de decirles: te amo, te respeto, eres importante para mí.

Darles tiempo, estableciendo prioridades, dejando el trabajo en el trabajo e incorporándose a las actividades familiares
Empecemos a autoevaluarnos para discernir cómo estamos invirtiendo nuestro tiempo. Pongamos en orden prioridades. 

Debemos darnos cuenta con claridad cuáles son las cosas en nuestra vida que nos están robando el tiempo, tiempo importante que podríamos utilizar dedicándose a nuestros hijos a la pareja, nuestro tiempo es lo más importante que podemos ofrecer y debemos de invertirlo de manera correcta y así tendremos una familia unida y feliz.

Debemos escuchar a los niños y adolescentes hablar de su dolor o de los vacíos que perciben en la relación con sus padres.




Saludos Cordiales a todos.