JORNADA DE DETECCIÓN TEMPRANA DE PROBLEMAS DE APRENDIZAJE

Aplica 5% de descuento únicamente del 1 al 15 de abril 

Incluye:
• Entrevista con niña/o
 • Entrevista con padres
• Informe psicológico o psicopedagógico (sin informe, paga 10% menos del valor establecido en la tabla).

Coeficiente intelectual:
Permite obtener un perfil completo del C.I a través la evaluación de cuatro áreas: Comprensión Verbal, Razonamiento Perceptivo, Memoria de Trabajo y Velocidad de Procesamiento. Conocer el rendimiento en cada una de las áreas, identificando los puntos fuertes y débiles y realizar un análisis de procesamiento. La información obtenida mediante permite evaluar dificultades de aprendizaje, el funcionamiento de las funciones ejecutivas, lesiones cerebrales traumáticas, altas capacidades (superdotados), discapacidad intelectual y otras alteraciones médicas y neurológicas.

Evaluación psicopedagógica:
Permite el conocimiento de las características personales, familiares y socioculturales de los alumnos. Ello nos va a permitir detectar la situación inicial de trabajo, y su desarrollo, y va a facilitar la elaboración de una programación idónea y ajustada a las características y necesidades de los alumnos (as).

Detección de problemas de aprendizaje {
– Discalculia. Dificultad para efectuar operaciones de cálculo. Confunden los números, los invierten o los escriben al revés.
– Disgrafía. Omiten letras o juntan palabras. Hay distorsión en el orden y posición de las palabras.
– Dislexia: DIficultad en el desarrollo de la lectura fluida y comprensiva:. Es una dificultad para aprender a leer y a escribir.

Dificultades motoras 👉 👈: - Coordinación motora: fina y/o gruesa, - Lateralidad o falta de coordinación visomotora, dificultad en distinguir la derecha y la izquierda, en manos, pies, ojos, etc.; - Ubicación témporo-espacial (no sabe dibujar con perspectiva y tiene dificultades para localizar objetos) o en la temporal por un retraso psicomotriz.

Evaluación LENGUAJE y habla 👅: - Dislalia, dificultad para pronunciar un fonema determinado. - Disfasia, retraso en la aparición del lenguaje oral y escrito. - Disfemia o tartamudez, interrupciones involuntarias del habla.

Evaluación emocional • Autoestima • Depresión • Fobias • Conducta

Sugerencias para comunicarse mejor y evitar discusiones con su pareja.

Muchas veces llegamos a un punto en la relación en el que todo nos molesta y pasamos horas y horas discutiendo por cosas sin sentido que pueden terminar desgastando el vínculo.
Ponerse en el lugar del otro.
Todos queremos ser entendidos por nuestra pareja para disfrutar de la relación sin distinciones. Pero la realidad es que podemos pensar diferente. Y eso lleva a que existan conflictos y diferencias en la pareja.La base está en tratar de entender qué es lo que quiere decir tu pareja antes de comenzar una discusión.
No esperar hasta lo último para decir lo que sientes.
Muchas mujeres suelen hacer esto y es la causa del enojo de los hombres en la relación. Si te mantienes callada sobre lo que sientes mientras sucede no debes explotar luego cuando estén en una discusión. Debes hablarlo con tu pareja en el momento y no usarlo para atacarlo luego. Recuerda que no es una batalla y que ambos deben trabajar en la relación.
Los hombres no leen la mente.
Suele pasar que asumimos que nuestra pareja sabe lo que sentimos en todo momento y la realidad no es así.
Los hombres no son tan intuitivos y realmente no pueden saber cómo nos sentimos en todo momento.
Por eso es fundamental hablarlo y comentarlo en el momento en vez de enojarnos porque no nos entiende.
Saber hablar sin discutir.
Muchas veces pasa que las mujeres evitamos expresarnos verbalmente sobre lo que sentimos por miedo a ser estereotipadas como demasiado sensibles. El tema es que vamos acumulando los sentimientos y es probable que explotemos luego y la discusión sea mucho peor.
No hay que tener miedo de decirle a nuestra pareja cómo nos sentimos. El objetivo es tratar de resolver el problema, y pueden hacerlo juntos. Para eso necesitas tener una actitud proactiva y optimista, tratar de solucionar las cosas, consultar con tu pareja sobre lo que siente y buscar juntos la mejor opción.
Si realmente quieres resolver y comunicarte bien con tu pareja, entonces debes evitar ciertas cosas como levantar la voz, sacar a la luz problemas del pasado, involucrar a otras personas para respaldar lo que dices o discutir antes de dormir. Todas estas actitudes no contribuyen a un clima de comunicación y entendimiento. Lo único que generan es que tu pareja se sienta atacada y actúe tratando de defenderse.

Mantener la intimidad en la pareja.
Sin importar cuantos problemas puedan tener como pareja, es fundamental prestar atención y cuidar el lado íntimo de la relación. Así podrán ser más receptivos frente a los sentimientos del otro. Para eso lo mejor es pasar tiempo de calidad juntos, hacer cosas que les permitan conocer más del otro y afianzar el vínculo.
A veces pasa que tendemos a olvidarnos que somos personas individuales y separadas cuando estamos mucho tiempo en pareja. Hagan el esfuerzo de realmente conocerse y entenderse en diferentes situaciones para crear un lazo más fuerte que les permita lidiar mejor con los problemas.

Sugerencias para mejorar tu calidad de vida.


1. Ejercicio. 



Establece una rutina de ejercicios.

Mantener el proceso de ejercitarte es fácil si has establecido una rutina constante.

Elige determinados días y horas para la sesión de ejercicios (por ejemplo: los lunes, miércoles y viernes a las 7:00 a.m y si eres una persona ocupada realiza tu rutina en las noches.).


2. No dejes nada que puedas hacer hoy para mañana.


Mañana es un futuro no certero. Aprovecha al máximo cada día.


3. No inventes excusas.


Sé honesto.
Lo primero que debes saber es que una excusa no es más que una mentira.

Prioriza.
Utiliza tus capacidades, tiempo y recursos para hacer lo que te sea más importante y significativo.

Plantea metas realizables.
Las excusas comienzan a surgir cuando no has terminado un proyecto y la fecha límite se acerca.

Deja de posponer las cosas.
Posponer es otra manera de crear excusas. 

Sé positivo.
El optimismo es algo tan sencillo de poner en práctica, te levantes de buen humor. No dejes que el clima o el tránsito te desanimen.


4. Lee libros.


Aumenta tu vocabulario.

Aumenta la concentración.
Las personas que leen suelen tener mayor nivel de concentración.

Siempre tendrás tema de conversación.
¿Te has quedado sin cosas que platicar con un amigo, novio o con tu esposo? Si te ha pasado, sabrás lo incómoda que puede resultar la situación y muchas veces puede provocar que las personas se pregunten si sucede algo malo. Sin embargo, si nos dedicamos a leer más, siempre tendremos algo de qué conversar con otros. 

Mejora la memoria.
Muchos estudios han demostrado que si no usamos la memoria, la comenzaremos perder. 

Reduce el estrés.
Si tuvimos un día sumamente estresante un buen libro nos puede distraer con mucha facilidad; el género de fantasía es excelente para estos casos.

Desarrollo emocional.
Cuando nos dedicamos a leer nuestro desarrollo social y emocional aumenta.

Disminuye el riesgo de padecer "Alzheimer".
Investigaciones han demostrado que actividades como leer libros o revistas, completar crucigramas, rompecabezas o hasta el sudoku, pueden retrasar o prevenir la pérdida de memoria. Estas actividades estimulan al cerebro de tal manera que las células del mismo se conectan y crecen. 


5. Ahorra dinero.




Establece un presupuesto (con un objetivo a alcanzar).

Compara precios y busca ofertas.

Evita las compras por impulso (casi nunca lo necesitas).

Compras cosas que necesites.

Reducir los gastos en casa.


6. No guardes rencor.


No acumules odio porque quita mucha energía. Deja que las cosas pasen.


7. Sonríe y ríete.


Liberación de endorfinas.

Reduce el estrés.

Aumenta la confianza.

Mejora la digestión.

Mejora la piel.

Es un ejercicio físico.

Mejora el humor.



8. No seas tímido.


No te asustes de entablar una conversación con extraños. No tienes nada que perder y quién sabe si conoces gente genial.


9. Sé tú mismo.


Nunca temas de mostrar quién eres. No te preocupes de lo que piense el resto.


Enseñando con amor, paciencia y firmeza.


Dentro de la formación de nuestros hijos es la de enseñarles a “ser responsables”. Este valor se debe inculcar desde que los niños son pequeños y no cuando empieza a tener problemas con ellos porque no ayudan en las tareas de la casa ni tampoco cumplen con sus obligaciones personales.
Pero muchos padres se preguntarán: ¿Qué edad debe tener un niño para empezar a educar su sentido de la responsabilidad?
La respuesta es: lo más pronto posible. En cuanto un bebé empieza a gatear, a manipular objetos pequeños y a entender cosas sencillas del lenguaje hablado, se le debe enseñar a que recoja sus juguetes o a que no toque ciertos adornos de la casa.
A medida que el niño va creciendo y de acuerdo a sus capacidades, se le debe desarrollar la sensación de poder, para que se pueda apropiar de sí mismo. Esto le dará confianza suficiente para desarrollar las tareas que le son asignadas. En la medida que aumente su grado de capacitación y habilidades, serán necesarias nuevas responsabilidades.

Inculcar en los niños el valor de la responsabilidad es darles el mejor regalo de parte de sus padres y educadores. Esta virtud les dará la capacidad de cuidar de sí mismos y ser adultos responsables en su vida futura.





No se equivoque con el mal uso del tiempo.


Hace algunos días converse con una chica de 15 años, esto me dijo “mi papá decía que no me hace falta nada, que me ha dado todo, que qué más puedo pedir… 

Y yo pensé: ojalá me hubiera preguntado alguna vez qué es lo que necesito, porque todo lo que me ha dado son cosas, pero su tiempo no, porque siempre está ocupado, trabajando”.

Darles tiempo a nuestros hijos es darle valor a su existencia y a su presencia en nuestras vidas. Darles tiempo y prestar atención a sus relatos, inquietudes e intereses es una forma de decirles: te amo, te respeto, eres importante para mí.

Darles tiempo, estableciendo prioridades, dejando el trabajo en el trabajo e incorporándose a las actividades familiares
Empecemos a autoevaluarnos para discernir cómo estamos invirtiendo nuestro tiempo. Pongamos en orden prioridades. 

Debemos darnos cuenta con claridad cuáles son las cosas en nuestra vida que nos están robando el tiempo, tiempo importante que podríamos utilizar dedicándose a nuestros hijos a la pareja, nuestro tiempo es lo más importante que podemos ofrecer y debemos de invertirlo de manera correcta y así tendremos una familia unida y feliz.

Debemos escuchar a los niños y adolescentes hablar de su dolor o de los vacíos que perciben en la relación con sus padres.




Saludos Cordiales a todos.